por Ximena Peredo
15 de junio de 2015
Cuando pensamos que ya no
había más que deforestar en La Pastora ni impunidad mayor a la de FEMSA y la
construcción de su estadio en lo que fuera patrimonio biodiverso de la Ciudad,
el Parque Lineal en el municipio de Guadalupe, promovido por la Secretaría de
Desarrollo Sustentable del Gobierno del estado de Nuevo León, nos ratifica que la
ambición es necia, y que la decisión de convertir lo que fuera un espacio
natural en un parque comercial que adornara al estadio sigue siendo sorda y
ciega a la realidad más abrumadora de la Ciudad con el aire más contaminado de
América.
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Foto: Realidad Expuesta / Ver más en Flickr o Facebook |
El Parque Lineal, con un
costo de 84 millones públicos, fue una compensación del Gobierno del Estado
ante las críticas contra los daños ambientales irreparables de la construcción
y operación del estadio en lo que fuera un espacio natural público. El Parque
Lineal conectaría los parques del municipio de Guadalupe, lo que fuera el
“gran” proyecto de la ex alcaldesa Ivonne Álvarez y del gobierno del Estado.
A pesar de que la
controversia contra el estadio en La Pastora logró cuestionar de manera pública
el despojo y la deforestación ambiental, a pesar de que se condenó la
ilegalidad de los inicios de la obra y se hizo evidente la obsequiosa actitud
del Congreso, el gobierno del estado y la Semarnat para con el corporativo FEMSA,
no satisfecho, el titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez,
apostó a repetir exactamente la misma cadena de impunidad. Hasta el día de hoy
ya con la destrucción documentada del ecosistema ripario, el proyecto sigue sin
contar con los permisos de remoción de vegetación.
Los agravios pueden otra
vez dividirse en tres partidas: los ecológicos, los que se relacionan con el
incumplimiento flagrante a la Ley y los que tienen que ver con la imposición de
un proyecto nunca consultado.
Cómo convertir un río vivo en escenografía
El Manifiesto de Impacto
Ambiental del Parque Lineal elaborado por Sistemas de Innovación y Desarrollo
Ambiental S. C justifica la destrucción de 13 hectáreas más, nueve dentro del
área natural estatal protegida, o lo que queda del Parque Ecológico La Pastora,
y enumera la lista de las especies de flora y fauna que serán afectadas por la
pérdida de su hábitat o que definitivamente serán (o más bien fueron) sacrificadas
(658 individuos de flora, entre árboles y arbustos) por la construcción de un
camino de concreto.
El Parque
Lineal es un ejemplo formidable para observar cómo la naturaleza se destruye
para producirla de nuevo pero dentro de la cadena productiva y de consumo. A la
sociedad se le trata como consumidora final de una estampa, de una postal natural,
con luminarias incluidas. Según se lee en el documento, “el
ancho final de los andadores será de dos metros, pero se contempla realizar las
labores de limpieza del terreno en
una franja de siete metros que permita realizar las labores de maniobra y
recuperación del área, incluyendo las acciones de reforestación y
restauración”. De esta forma se deforesta y se destruye para luego reforestar y
restaurar. Parece sin duda la lógica del greenwashing empresarial, pero es un
proyecto público, promovido por el gobierno del estado de Nuevo León.
Cabe resaltar aquí la lógica que domina en este tipo de
estudios que justifican la deforestación en una Ciudad con el aire más
contaminado del continente. Se trata de realizar listas de seres no humanos,
entre plantas y animales, categorizándolos por especie o familias y
otorgándoles un valor arbitrario. Si el ser humano sigue creyéndose dominador
del resto de las especies y si, producto de esto, sigue creyendo que la
construcción de un andador justifica la muerte de ecosistemas completos y
vitales, seguiremos lenta pero inexorablemente la ruta hacia nuestro
exterminio.
El discurso
ambiental político, ese que esconde los riesgos detrás de palabras como
“sustentable” o que se atreve a decir qué especies valen más que otras citando
textos científicos, cumple su cometido cuando las personas analizamos las
listas, hacemos cuentas, sumas y restas y pensamos que el daño es poco o menor
de lo imaginado. En esas listas no se ven los ecosistemas sino tablas, redes de
vida desintegradas. Con esta estrategia se intenta dar al documento un aura de
científico pero se trata sólo de un discurso político con acentuación
científica. Por ejemplo, en las listas que
presenta el promotor de este Parque Lineal se advierte que ninguna de las
especies que serán exterminadas o expulsadas de su hábitat están en peligro de
extinción, como si con esto se recordara al evaluador, en este caso SEMARNAT,
que no tiene contraargumentos de peso para negar la expedición de esta licencia
abierta para matar.
El daño ambiental de este Parque Lineal, sin embargo, no
se reduce al trágico exterminio del ecosistema ripario, entre los que se
encuentran tres hectáreas de “bosque de
galería” y una población de fauna (aves, anfibios, mamíferos) por cierto
gravemente diezmada en comparación a la población anterior a la construcción
del estadio, sino en las consecuencias directas a la idea de “naturaleza” que
ha primado en la Ciudad industrial. Lo preocupante es que muchos de los
usuarios del parque Lineal, especialmente niños y niñas regiomontanos, seguirán
creyendo que para que se trate de “naturaleza” tiene que ser espectacular. En
Monterrey cuando pensamos en “espacio natural” pensamos en grandes lagos,
montañas, paisajes prístinos, puros. Creemos que en la Ciudad ya no existen
“espacios naturales” porque al compararlos con nuestras postales tipo suiza La
Pastora y el Río La Silla necesitan una “manita de diablo”.
Que el diablo se los crea
Por si no fuera suficiente lo anterior, el Parque Lineal,
promovido por el Gobierno del estado de Nuevo León no tiene permisos. Es
ilegal. Según se consultó, el 12 de Junio ya con la obra bien avanzada, el portal de Semarnat aún se
encontraba revisando la viabilidad ambiental del proyecto. Quizá era evidente
que jamás obtendrían permiso de afectar la zona federal Río La Silla, quizá ya
sabían que SEMARNAT les respondería que no le correspondía aprobar daños
irreparables “al cuerpo de agua” como le llaman en el MIA al Río La Silla. Quizá
porque ya sabían que no valía la pena pedir permiso, la Secretaría de
Desarrollo Sustentable, con si titular en la vanguardia, decidió sumarle deuda
a la impunidad. La misma autoridad putrefacta se atraganta su propia cola. Todo
sea para que el 1 de Agosto la inauguración del estadio Bancomer BBVA luzca
sensacional con un andador con luminarias tipo River Walk de San Antonio
terminado.
¿Y si nos preguntaran?
Tanto el estadio como este Parque Lineal fueron impuestos
con una maquinaria estatal y mediática sin precedentes. Cuando fuera proyecto,
el estadio contó con un espaldarazo igual de ruin que el que recientemente
diera Multimedios a Ivonne, la candidata del PRI a la gubernatura de Nuevo
León. Fueron muchos los columnistas deportivos de radio, prensa y televisión
que supuestamente montaron una discusión pública mediatizada en la que nunca se
prestaba atención seria a lo que señalaban los grupos de activistas. Esto dio
una falsa impresión de discusión pública, de contienda, que terminó con la
victoria del promotor que lució todos los permisos para construir su negocio.
FEMSA nunca contestó a nuestras preguntas. Incluso marchamos desde el Palacio
de Gobierno hasta las instalaciones de este corporativo con preguntas, sólo
preguntas, hoy de todas ellas, sin embargo, la más elemental parece ser: ¿y si nos preguntáran?
¿Qué hubiera ocurrido si, de verdad, nos hubieran
preguntado si aprobábamos que el estadio se construyera, primero, en un espacio
público, y segundo en una reserva natural?
¿Qué hubiera pasado si, comprendiendo el gobierno el
tamaño de su dilema: destruir todavía más La Pastora para construir un andador
a lo largo del río, o dejarla descansar, respetando las márgenes del río,
hubieran puesto la decisión sobre la población o, si fuera el caso, únicamente
sobre los vecinos?
Estamos en una disyuntiva histórica en la que la información existente
retrata como verdaderos retrógradas a quienes nos gobiernan y a los empresarios
que se siguen creyendo los dueños de nuestros destinos colectivos. La
experiencia me indica que la única forma de contrarrestar su poder es extender
horizontalmente otro tipo de lógicas que asuma al ser humano como parte de un
ecosistema, integrante y no dominador de una red de organismos vivos.
Réquiem
por el Río
Dónde
estás, dónde tu pusieron, qué lugar debías ocupar según los planos de los
señores ingenieros. Hoy se hunden mis pies en escombro. Ahora hay grava,
varilla y concreto, tres elementos que, junto a la cerveza, constituyen los
huesos, órganos y venas de la civilización regiomontana que hoy se retuerce de
dolor. ¿Será que alguien rezó por ti cuando te sepultaban? Tengo que creer que
al menos uno de los trabajadores te miró con este dolor. Diluvio, río la
Silla.
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Edición de Ximena Peredo. Foto: Realidad Expuesta / Ver más en Flickr o Facebook |
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Desequilibio ecológico y daños al ambiente en el Área Natural Protegida Nuevo Parque Ecológico La Pastoral Parque Lineal, tiro de gracia | por Redacción
LA inauguracion es el 2 de Agosto para que corrigas la info y no malinformes
ResponderBorrarpor otro lado
Espera a que terminen y después evalua si lo que queda es mejor que lo que estaba.
Con mucho respeto y con poco conocimiento del tema, solo me queda decir, q toda esa area donde se esta trabajando actualmente estaba abandonada, habia escombro, maleza y muchisima basura. Era un area utilizada por pordioceros, drogadictos e incluso parejas que no tenian ni para pagar un hotel. Entonces para que queremos una "reserva natural" que no servia de nada y estaba en pleno abandono???
ResponderBorrarRecomendamos Ecocidio en La Pastora - Si olvidamos lo repetiremos https://youtu.be/K3Zxm4yMTfk
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